Martes, 21 de mayo de 2013.
Gitanos
Dificultades y oportunidades educativas de los Rom en Bogotá (1) PDF Imprimir E-mail
Voces Étnicas - Gitanos
Lunes, 01 de Agosto de 2005 14:56

La escolarización de los niños y niñas de los grupos étnicos[1] es un tema indudablemente primordial en una sociedad donde el estatus minoritario se define por relaciones de subordinación de poder con la sociedad mayoritaria. La escuela es un agente socializador del Estado que transmite el concepto normalizado y canonizado de la cultura, y que suele responder dogmática y etnocéntricamente a elaboraciones culturales “desviantes”. Por eso, la relación del sistema educativo con los grupos étnicos es fundamental para lograr los objetivos del Estado. (Juliano 1991: 282)

 

La escuela y los profesionales de la educación, desempeñan un rol mediador porque son, en muchos casos, los primeros que se ponen obligatoriamente en contacto con ciertos grupos étnicos. (Carrasco, 2001) es decir, es en el entorno escolar donde se establecen relaciones interculturales e interétnicas obligatorias entre los niños y niñas de los grupos étnicos e inmigrantes (por ejemplo en caso de migraciones de lo rural a lo urbano por razones económicas o de desplazamiento, entre otros). En este sentido, la escuela tiene una función ambigua porque, por un lado, da formación para poder navegar en la sociedad global y al mismo tiempo, enseña los valores según los cuales la sociedad jerarquiza y discrimina a los grupos étnicos.

 

Los Rom de manera esporádica llevan algunas décadas presentes en el sistema educativo de Colombia, sin embargo, en contraste con la formación endógena que viene desempeñando un rol más significativo que la educación institucionalizada o exógena. Mientras hoy en día la gran mayoría de los niños y niñas Rom asisten en algunos casos a la básica primaria y en otros a los primeros años de primaria, los padres y madres, abuelos y abuelas de éstos, generalmente no conocen el funcionamiento de la escuela y en algunos casos si la conocieron es por que tenían algún grado de escolaridad, y a su vez ésta se restringía a los primeros años, en los que se obtienen los conocimientos elementales (lectura, escritura y cálculo). Esta escolaridad generalmente no era de carácter continuo y estructurado, sino más bien ocasional y con muchos cambios, generalmente por el caracterizado nomadismo de los hogares Rom. Como consecuencia, los padres de los alumnos que ahora cursan la primaria, no ven en estos primeros años de escolarización una perspectiva académica y laboral de futuro, de hecho sólo lo valoran por su utilidad puntual. Este fenómeno debe destacarse, ya que se trata de un cambio muy importante porque la presente población estudiantil Rom es la primera generación que tiene --en gran número-- continuidad escolar al menos hasta el quinto grado.

 

Los incipientes análisis, que se han elaborado acerca de la educación del pueblo Rom de Colombia, se han enfocado por un lado, en la educación endógena y la trasmisión tradicional de los conocimientos y oficios, y por el otro, en las dificultades que la educación institucionalizada presenta a los niños y niñas Rom y a sus familias. Este segundo enfoque se refiriere al choque cultural entre el grupo étnico y el agente socializador que es el Estado, es decir, a las discontinuidades que se presenten entre el entrono familiar y el escolar.

 

La investigación en curso, trata de observar y analizar las oportunidades y los obstáculos que la propia escuela y el sistema educativo presentan sobre la continuidad académica del pueblo Rom. Los siguientes datos estadísticos se basan en un censo realizado por PROROM en 2004 en la kumpania de Bogotá. Las cifras aluden al año académico de 2004. Los comentarios y análisis son unos hallazgos preliminares de una investigación antropológica en curso sobre el tema.

  

 En el presente capítulo, primero se dan a conocer los fenómenos más importantes de la situación escolar del alumnado Rom de Bogotá. Luego se señalan algunos aspectos claves que pueden tener influencia en la escolaridad de esta población, como el estatus social, el grupo de estudiantes, el género, la experiencia académica de los padres, la tradición escolar familiar, el funcionamiento de los centros educativos y los aspectos legales, entre otros. Tras revisar las propuestas que los representantes del pueblo Rom desarrollaron en el campo de educación, el análisis se centrará en el funcionamiento de un colegio donde acude el mayor número de alumnado Rom en Bogotá. El capítulo se cierra con algunas recomendaciones para aquellos que se implican en el mejoramiento de las condiciones socioeducativas del pueblo Rom de Colombia.

 

 

Ver documento completo:


[1] En Colombia se tienen reconocidos cuatro grupos étnicos: Pueblos Rom, Raizal, indígenas y afrodescendientes.

Última actualización el Lunes, 05 de Octubre de 2009 06:20
 
La evolución de la escolaridad de los niños (y niñas) gitanos PDF Imprimir E-mail
Voces Étnicas - Gitanos
Viernes, 01 de Julio de 2005 12:53

"Con los gitanos se ha llegado a conseguir algo que parecía imposible, y es que en España se pueda ser demócrata y racista al mismo tiempo, y además con toda naturalidad." (Agustín Vega).

 

Hablar de la evolución de la escolaridad de los niños gitanos supone referirse al esfuerzo adaptativo realizado por las familias gitanas, así como a las políticas llevadas a cabo por las distintas administraciones, pero también es hablar de nosotros mismos: del grado de acogida de la sociedad mayoritaria y de la implicación de los colegios y enseñantes en su incorporación y éxito escolar.

 

Desde este enfoque interpersonal/ sistémico, voy a plantear algunos elementos para la reflexión.

 

Evolución escolar

 

1. Logro de la plena escolarización unido a abultado fracaso y deserción escolar de los niños gitanos.

 

La escolarización de los niños gitanos ha experimentado un avance muy importante en los últimos veinticinco años. No hay que olvidar que en 1978 la tasa de analfabetismo de los gitanos españoles mayores de 10 años era del 68%, y el volumen de escolarización del periodo escolar obligatorio sólo alcanzaba al 55% de los niños gitanos (Instituto de Sociología Aplicada de Madrid, 1982). Hoy es el día en que el 100% de los gitanos están escolarizados en Educación Primaria, y más del 80 ó el 90% de los niños de 3 a los 6 años, y entre los gitanos menores de 25 ó 30 años el analfabetismo es (por primer vez en la historia) casi inexistente. Persisten, sin embargo, unos altos índices de absentismo y de fracaso escolar, y todavía es escasa su continuidad a partir de la adolescencia.

 

Hay que considerar, además, que esto ocurre en un momento en el que la Enseñanza Secundaria e incluso la Superior se ha generalizado entre los grupos sociales mayoritarios.

 

2. Sistema educativo bifronte.

 

El sistema escolar, en consonancia con la sociedad en la que está inmerso, tiene también un carácter antinómico: basado en la igualdad y la cooperación entre los alumnos y el derecho de éstos a desarrollar al máximo sus capacidades, prepara, no obstante, para la inserción en un sistema productivo y social estratificado. Por duro que nos parezca, en el sistema educativo -y a la par que las nobles funciones que tiene encomendadasse reproduce la lucha de clases (existe un conflicto de intereses entre los distintos grupos sociales), lo cual va a engendrar posiciones defensivas y tensiones, así como riesgo de doble currículo, de estereotipia sobre los alumnos y los centros y de competencia entre los distintos colegios. Esta situación se ve acentuada actualmente por el descenso de la natalidad y el consiguiente excedente de plazas escolares.

 

En la actual coyuntura los centros luchan por ganar clientela (alumnos), y los padres tratan de llevar a sus hijos al colegio que les parece de mayor garantía/prestigio/"nivel". Como ha recordado Juan de Dios Ramírez-Heredia, en los años 70 había carencia de plazas escolares y a menudo cuando un grupo de niños gitanos era matriculado en una escuela algunos padres no gitanos protestaban airadamente; hoy, por el contrario, sobran plazas y muchos de estos padres payos, sin armar jaleo, se limitan a matricular a sus hijos en colegios "donde no hay gitanos", con la consiguiente guetización de los centros en los que estudian varias decenas de niños gitanos.

 

Los casos de Vicálvaro y Mancha Real, a principios de los 80, donde los padres payos se negaban a aceptar a un grupo de niños gitanos en la escuela, y el de Barakaldo, de mayo del 2.000, no son sino los exponentes más claros de ello. La privada-concertada está siendo utilizada como vehiculación de la diferenciación de clases sociales: son muchos los padres que matriculan a su hijo en un centro en función de la composición social del alumnado. Se perfilan también ahora dos tipos de colegios públicos: los de barriada "libre de gitanos" (donde suelen acudir niños de clase mediabaja y clase obrera no gitana) y los colegios-guetos de gitanos y de otras minorías étnicas.

 

Muchos padres matriculan a sus hijos en un centro y no en otro en virtud de estos estereotipos y adscripciones, y los propios centros escolares (que muchas veces quieren atraer clientela y que sea lo más selecta posible económicamente) establecen mecanismos selectivos de un modo más o menos subrepticio: trabas en la matrícula, pagar cuotas extraescolares, gastillos por el chándal colegial y la compra de diversos materiales complementarios que se exigen a los alumnos, sugerencias y presiones para que abandonen el colegio los alumnos considerados problemáticos, no se pone comedor escolar para que "no se llene de gitanos", etc. (vid., por ejemplo, SOS Racismo, 1999).

  

Tomado de: http://www.aulaintercultural.org/article.php3?id_article=854

Última actualización el Domingo, 04 de Octubre de 2009 17:40
 
“Protegiendo Saberes” PDF Imprimir E-mail
Voces Étnicas - Gitanos
Viernes, 13 de Mayo de 2005 05:47

Con una amplia participación de delegados del pueblo Rom de las kumpeniyi Bogotá, Girón, Envigado y representantes de diversas organizaciones raizales de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, se realizó el taller “Protegiendo Saberes”. Un taller interétnico, inédito en nuestro país, que propició un espacio de encuentro y reflexión sobre la importancia de valorar y proteger sus conocimientos tradicionales.

 

Dicha actividad contó con el acompañamiento de la Oficina de Asuntos Internacionales del Viceministerio del Ambientetuvo, y se realizó en North End, San Andrés Isla, durante los días 2 y el 3 de mayo.

  

El primer día del taller estuvo dedicado a construir colectivamente, desde las cosmovisiones particulares de cada uno de los pueblos, una conceptualización propia sobre varias de las nociones relacionadas con el artículo 8(j) y las disposiciones conexas del Convenio Sobre la Diversidad Biológica (CDB). El interés de este ejercicio era contrastar las visiones propias que los pueblos tienen sobre la biodiversidad y los conocimientos tradicionales, con las que aparecen consignadas formalmente en el Convenio Sobre la Diversidad Biológica (CDB).

 

A pesar de las diferencias entre un pueblo aespacial por naturaleza y otro que ha fundamentado su territorialidad a partir de un profundo conocimiento del mar, hubo importantes coincidencias en la conceptualización que se construyó en el taller.

 

En primer lugar se destaca que los pueblos Rom y Raizal involucran dentro del concepto de biodiversidad no sólo a los seres y organismos vivos, sino que también consideran como parte integral de la biodiversidad a varios componentes inertes de la naturaleza, a los cuales les asignan vida también.  De ahí que para estos pueblos la frontera entre seres vivos y componentes inertes es una construcción desde la racionalidad de occidente que no tiene en cuenta las cosmovisiones de los pueblos tradicionales.

 

En segundo lugar se puso de presente la enorme dificultad que existe para diferenciar con claridad los conocimientos tradicionales que aparecen asociados directamente al uso sostenible de la biodiversidad de aquellos conocimientos tradicionales que en apariencia poco tienen que ver con el manejo de la biodiversidad.. En ese contexto las conceptualizaciones construidas por los pueblos Rom y Raizal coincidieron en que los conocimientos tradicionales deben abordarse de una manera integral, evitando su clasificación desde perspectivas exógenas.

 

En tercer lugar los dos pueblos llegaron a la conclusión que los conocimientos tradicionales, por hacer parte de la cotidianidad de cada pueblo, aparecen vinculados tan estrechamente a sus correspondientes patrimonios culturales e intelectuales que es bastante complicado diferenciarlos. En ese contexto hicieron visible la dificultad para establecer hasta donde van los conocimientos tradicionales y hasta donde comienza el patrimonio cultural e intelectual. Es así como, por ejemplo, los conocimientos sobre metalurgia que posee el pueblo Rom al igual que los conocimientos y habilidades para la construcción de embarcaciones que tiene el pueblo Raizal tienen, desde sus cosmovisiones, mucho que ver con la biodiversidad.

 

En cuarto lugar, los dos pueblos señalaron el hecho que, desde sus propias perspectivas étnicoculturales, los conocimientos tradicionales no se pueden restringir al excluyente ámbito de lo más antiguo o de lo más tradicional, sino que éstos deben abarcar los conocimientos que, apropiados a la matriz cultural de cada pueblo, son construcciones contemporáneas. Ello por cuanto los conocimientos tradicionales están en permanente enriquecimiento y transformación y son parte de la vida diaria de los pueblos.

 

En el segundo día del taller se trabajó alrededor de los principales problemas que tienen los pueblos Rom y Raizal para proteger sus conocimientos tradicionales, a la vez que se formularon alternativas de solución conjuntas para ambos pueblos y específicas para cada uno de ellos. También se hizo durante este día una reflexión sobre las necesidades que tienen los dos pueblos para proteger sus conocimientos y saberes tradicionales.

 

La reflexión sobre los problemas que enfrentan los dos pueblos para proteger sus conocimiento tradicionales, permanentemente estuvo vinculada a los problemas estructurales identificados por ellos como los que los afectan de manera más crítica y directa. En ese sentido los planteamientos que se hicieron articularon los problemas puntuales que presentan los conocimientos tradicionales a otro tipo de problemas que tienen que ver con la sostenibilidad de sus formas de vida particulares y específicas. 

 

Fue por ello que las alusiones acerca de la sobrepoblación del Archipiélago y la situación de colonialismo que se presenta, para el caso del pueblo Raizal, por una parte y la discriminación y el racismo que se soporta diariamente, así como la falta de avances en cuenta al reconocimiento, para el caso del pueblo Rom por otra parte, posibilitaron una aproximación mucho más holística y estructural al tema de los conocimientos tradicionales. La conclusión al respecto fue contundente: De nada sirven los conocimientos tradicionales de un pueblo si este ha desaparecido o está al borde de a extinción.

 

Varias de las soluciones planteadas por los pueblos Rom y Raizal para proteger sus conocimientos tradicionales descansan en sus propias capacidades, sobre todo en la capacidad de ejercer el derecho a la autodeterminación. Sin embargo, muchas de las soluciones, tienen que ver con la voluntad política real del Estado colombiano para, con la activa participación de los pueblos concernidos, definir mecanismos legales y no legales que permitan no sólo la protección de sus conocimientos tradicionales sino, por sobre todas las cosas, la pervivencia de sus opciones civilizatorias.

 

Los pueblos Rom y Raizal insistieron en la necesidad que existe de realizar investigaciones intraculturales e interculturales sobre sus conocimientos tradicionales, para lo cual hacer inventarios podría ser extremadamente útil.

 

El hecho que dos pueblos tan disímiles se encontraran para pensar mecanismos y estrategias de protección de sus conocimientos tradicionales fue muy importante en la medida en que coadyuvó decididamente a que, en el contacto y conocimiento del “otro”, cada pueblo valorara de mejor manera sus respectivos saberes.

 

La lección final del taller es que la posibilidad de aprender de la figura que se evoca a partir de la definición de lo que es un archipiélago: “conjunto de islas unidas por aquello que las separa”.

 

Kumpania Rom de Girón, a 6 de mayo de 2005.

 

 

PRORNAKO PROROM

PROCESO ORGANIZATIVO DEL PUEBLO ROM (GITANO) DE COLOMBIA, (PROROM) /

PROTSESO ORGANIZATSIAKO RROMANE NARODOSKO KOLOMBIAKO (PRORNAKO)

Organización miembro de Saveto Katar le Organizatsi ay Kumpeniyi Rromane anda´l Americhi (SKOKRA)

 

Última actualización el Domingo, 04 de Octubre de 2009 16:33
 
Día Internacional del Pueblo ROM PDF Imprimir E-mail
Voces Étnicas - Gitanos
Martes, 06 de Abril de 2004 08:20
Última actualización el Miércoles, 22 de Julio de 2009 17:46
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El pueblo Rom de Colombia frente a los variopintos rostros del racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia PDF Imprimir E-mail
Voces Étnicas - Gitanos
Martes, 07 de Octubre de 2003 08:49

Intervención del Protseso Organizatsiako le Rromane Narodosko Kolombiako (Proceso Organizativo del Pueblo Rom – Gitano - de Colombia), PROROM, ante el señor Doudou Diéne, Relator Especial de las Naciones Unidas encargado de examinar las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia.

Pese a que los Rom vivimos en Colombia desde la época colonial, es decir desde antes que se conformara la actual República, hasta hace muy poco tiempo, en el mejor de los casos, éramos considerados como advenedizos, recién llegados y extranjeros.

Nuestros inconmensurables aportes al proceso de configuración de la llamada "nacionalidad colombiana" nunca se han tenido en cuenta y, contrariamente, se han silenciado y deliberadamente arrojado al limbo del olvido. Ello se traduce en que en la historias oficiales de Colombia el pueblo Rom no ocupa ningún lugar, no es mencionado en ninguna parte, es como si nunca hubiera existido.

Si bien en el imaginario colectivo de la sociedad mayoritaria existimos los Rom - siempre bajo el estigma de estereotipos falsos y prejuiciosos - nuestro pueblo, como tal es inexistente. En ese sentido, existimos como individuos - malos individuos - pero nunca como parte de un pueblo milenario que tiene una opción civilizatoria propia.

En Colombia, como en muchos lugares del continente americano, el pueblo Rom permanece sumergido en la completa invisibilidad. Sin embargo, hay que anotar que el hecho de que esté invisible en modo alguno significa que no existe.

No es lo mismo ser invisible que no existir. El pueblo Rom existe como invisible porque esa fue la única opción que nos dejaron para sobrevivir. Como el Estado colombiano y la sociedad mayoritaria confunden lo uno con lo otro, deducen falsamente que no hay racismo ni discriminación racial contra nuestro pueblo, pese a que cuando algunas personas nos observan como individuos nos temen y algunas llegan hasta odiarnos y endilgarnos parte de los males de la sociedad.

En términos generales puede decirse que el racismo, la discriminación racial y la intolerancia contra nuestro pueblo, se traduce en las siguientes acciones:

1. Desconocimiento absoluto sobre nuestra historia y cultura milenarias. En esa dirección, cabe anotar, que lo que el Estado colombiano y la sociedad mayoritaria conocen acerca de nuestro pueblo no logra trascender los límites estrechos de los estereotipos y los clichés de siempre. Al respecto es altamente diciente que la academia nunca se haya preocupado por adelantar investigaciones sociales con y sobre nuestro pueblo. Tal vez el sorprendente vació bibliográfico existente sobre los Rom sólo sea una manifestación refinada del desprecio que se le tiene a nuestro pueblo.

2. Reproducción, muchas veces de manera no deliberada e inconsciente, de los diversos estereotipos que nos han acuñado a lo largo de la historia de la humanidad y que nos sitúan como lo peor y más execrable de la sociedad. Los Rom somos víctimas privilegiadas de acciones inspiradas en imaginarios claramente racistas y discriminatorios que nos identifica con los calificativos más peyorativos e insultantes que se le puedan endosar a un pueblo. Si bien se ha avanzado mucho en la valoración de la diversidad étnica y cultural, hay que decirlo de una vez, pareciera que estos esfuerzos no alcanzaran a abarcar a nuestro pueblo. En ese contexto llama la atención que los imaginarios que la sociedad mayoritaria tiene actualmente acerca de los Rom no distan en mucho de los que se elaboraron en la Edad Media desde el momento mismo en que los primeros grupos familiares Rom incursionaron en Europa.

3. Persecuciones incesantes a lo largo de toda la historia de la humanidad y en donde Colombia, valga decirlo, no ha sido una excepción. Si bien las persecuciones que ha sufrido el pueblo Rom en nuestro país afortunadamente no alcanzan las dramáticas proporciones del genocidio y del etnocidio que se escenifican en otros lugares del planeta, sobre todo en la muy civilizada Europa de hoy, contra el pueblo Rom, hay que señalar que si ha tenido que enfrentar una variada y compleja gama de acciones sutiles, silenciosas y, a veces imperceptibles, de persecución soterrada y sistemática.

4. Desde las muy frecuentes arremetidas de los sacerdotes católicos que, ante nuestra llegada a los pueblos, utilizaron los púlpitos para prevenir a sus feligreses contra nuestra supuesta nociva influencia; pasando por los permanentes hostigamientos de la policía para proscribir las ventas ambulantes e informales que son actividades económicas fundamentales para los grupos familiares de nuestro pueblo; siguiendo con las ordenes ejecutadas por los vigilantes privados para que nuestras mujeres no puedan ingresar a los centros comerciales; hasta los actuales situaciones que viven diversos grupos familiares Rom que han tenido que desplazarse de manera no voluntaria debido al accionar de los actores armados en conflicto; es evidente que la persecución contra nuestro pueblo ha sido una constante histórica. Sumado a ello, como somos itinerantes, nuestro desplazamiento forzado debido al conflicto social y armado pasa desapercibido y no es considerado. Sin embargo, es preciso expresar que una cosa es que por tradición cultural nos desplacemos de manera voluntaria y otra muy distinta es que nos obliguen a hacerlo en contra de nuestra voluntad.

5. Reducción de nuestros valores identitarios y de nuestro patrimonio cultural e intelectual a lo meramente folclórico y exótico. Los medios masivos de comunicación, especialmente la prensa escrita, se ha encargado de tergiversar y explotar para el consumo de sus lectores, muchos aspectos de nuestra cultura milenaria, sobre todo de los referidos con nuestros saberes y conocimientos de quiromancia, cartomancia y demás prácticas consideradas peyorativamente como mágicas. Derivado del exotismo al que se ha constreñido nuestra sabiduría, dadas las visiones cargadas de prejuicios de la sociedad mayoritaria, nuestros saberes y conocimientos milenarios, que comportan todo un profundo y complejo sistema para interpretar y conocer el mundo que podría denominarse como etnocientífico, ha sido reducido a lo supersticioso y a lo falaz.

6. No reconocimiento de nuestra existencia colectiva como pueblo, que es también americano y, consiguientemente colombiano, por presencia y tradición históricas. Esta situación se expresa en dos aspectos. En primer lugar, contrariando nuestro deseo de ser considerado como un pueblo, en muchas instituciones gubernamentales persisten en la idea de ubicarnos bajo la ambigua categoría de “minoría étnica”, con lo que pretenden reconocer exclusivamente derechos de corte individualista destinados a las “personas pertenecientes a minorías étnicas” y desconocer los derechos colectivos y patrimoniales consuetudinarios de nuestro pueblo. En segundo lugar, dada la ancestral itinerancia y proyección trasnacional de nuestro pueblo, en muchas partes implícitamente existe la idea que la gente de nuestro pueblo no son colombianos verdaderos.

7. Negación de nuestros derechos colectivos y patrimoniales consuetudinarios, principalmente del ejercicio al derecho a la libre determinación. Sobre el particular hay que llamar la atención en la aberrante discriminación que contra nuestro pueblo se presenta en las políticas públicas y programas gubernamentales dirigidos y focalizados hacia los grupos étnicos colombianos, en razón a que mientras se han hecho desarrollos importantes para reconocer los derechos colectivos y patrimoniales consuetudinarios de los pueblos indígenas y afrodescendientes, nada en lo absoluto se ha definido en concreto para el pueblo Rom, por lo que sigue siendo invisibilizado en la acción estatal. Estas políticas públicas y estos programas gubernamentales son discriminatoriamente asimétricos por cuanto claramente evidencian un saldo negativo hacia nuestro pueblo.

8. Identificación de nuestra itinerancia y nomadismo como aspectos negativos de nuestra tradición cultural que deben ser extirpados para, eventualmente, poder ser cobijados con algunas leyes. La lógica y la racionalidad de la administración pública en su conjunto están orientadas exclusivamente para abocar la realidad de sociedades y pueblos sedentarios, lo que hace que pueblos nómadas y con una amplia movilidad geográfica como el pueblo Rom, queden taxativamente excluidos. En ese contexto las eventuales leyes que podrían beneficiar al pueblo Rom se estrellan con la realidad que no sirven para abarcar la realidad de su itinerancia y nomadismo. El caso más paradigmático se observa en que nuestro pueblo no ha podido ser involucrado en el régimen subsidiado de seguridad social en salud, por cuanto este ata la prestación de los servicios de salud a un determinado y exclusivo municipio.

9. Ausencia tanto de políticas públicas de acción afirmativa que garanticen nuestra integridad étnica y cultural, como de programas gubernamentales que vayan en la perspectiva de mejorar nuestras cada vez más precarias condiciones de vida. Mientras existen legislaciones especiales que amparan algunos derechos colectivos de pueblos indígenas y afrodescendientes el Estado colombiano, más allá de la retórica de algunos actos administrativos, no ha expresado siquiera su voluntad política para definir un marco legal que regule las relaciones entre el Estado colombiano y nuestro pueblo. En ese contexto, si bien el Estado colombiano reconoció que las disposiciones legales contenidas en el Convenio 169 de 1989 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), “Sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes”, se hacen extensivas al pueblo Rom, a la fecha no ha adelantado ninguna acción en concreto para que se realicen los desarrollos legales pertinentes con el propósito de hacer real y efectivo este reconocimiento.

10. Inexistencia de instancias estatales y gubernamentales adecuadas para atender las demandas, reivindicaciones y necesidades de nuestro pueblo. Analizando las políticas públicas y los programas gubernamentales dirigidas a los grupos étnicos se podría deducir erróneamente que en el país sólo existen pueblos indígenas y afrodescendientes, ello porque las políticas y los programas hacen referencias exclusivamente a estos pueblos y no hacen menciones ni siquiera marginales y periféricas a los Rom. La situación se torna más crítica para nuestro pueblo si se observa que el Estado colombiano está desmontando todas las instancias que de alguna manera tenían que ver con los grupos étnicos.

11. Precarias condiciones de vida y altos índices de necesidades básicas insatisfechas que presenta la inmensa mayoría de la población perteneciente a nuestro pueblo. Hoy por hoy los Rom son un pueblo altamente vulnerable con un alarmante grado de empobrecimiento y precarización de su nivel y calidad de vidas. Hay que decir que, comparativamente con los estándares nacionales, el pueblo Rom tiene el record en cuanto a los niveles más bajos en lo referente al cubrimiento de sus necesidades básicas y vitales. Si el Estado colombiano no tiene información sobre cuánta es la población Rom que vive en el país, mucho menos tiene información sobre las actuales condiciones de vida que presenta la gente de nuestro pueblo. Para el pueblo Rom estar invisible también en los indicadores que muestran las necesidades básicas insatisfechas es una manifestación evidente de racismo y discriminación. Al no aparecer el pueblo Rom en las estadísticas indicativas de la pobreza del país, el Estado colombiano está ocultando la dramática situación de precarización y pauperización crecientes de los niveles de vida de la población Rom.

12. Una abrumadora mayoría de Rom, sobre todo mujeres, no pueden ejercen realmente los derechos ciudadanos que les corresponderían por ser colombianos y vivir en Colombia. El consuetudinario y sistemático marginamiento y exclusión al que se ha sometido a nuestro pueblo a lo largo de más de quinientos años se ha traducido, en la práctica, en que la población Rom no tenga las suficientes garantías para ejercer de una manera plena e integral sus básicos derechos ciudadanos, ya no en tanto pueblo sino también en tanto personas que habitan en un Estado Social de Derecho. En ese orden de ideas no sobra destacar que, a nivel comparativo, la distancia entre los derechos ciudadanos ejercidos aún para las personas más empobrecidas y marginales de la sociedad mayoritaria y los derechos ciudadanos eventualmente ejercidos por los Rom, es enorme. Aunque no todos los Rom, sobre todo las generaciones jóvenes, tienen sus registros civiles, hay que manifestar que el simple hecho de tener documentos en regla no es suficiente para que los Rom puedan también ejercer los derechos ciudadanos que se les ha venido conculcando.

II

El Protseso Organizatsiako le Rromane Narodosko Kolombiako / Proceso Organizativo del Pueblo Rom (Gitano) de Colombia, (PROROM), muy respetuosamente llama la atención del Relator Especial de Naciones Unidas encargado de examinar las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia, para que en su Informe de la Misión Oficial recomiende al Estado colombiano las siguientes medidas para que se trascienda estructuralmente la actual situación de racismo, discriminación racial, xenofobia e intolerancia que padece nuestro pueblo en Colombia:

1. Procurar por su visibilización a través del diseño e implementación de políticas públicas que apunten a proteger su integridad étnica y cultural y a mejorar sustancialmente sus actuales condiciones de vida.

2. Definir políticas públicas y programas gubernamentales que vayan en la dirección de generar alternativas económicas y productivas, acordes con su tradición étnica y cultural

3. Contribuir a la implementación de un modelo alternativo de atención en salud que garantice un adecuado acceso a los servicios de salud que deberán ser oportunos, compatibles, autosostenibles, eficaces, eficientes, mantener la calidad y calidez, y cuyas acciones se orienten a fortalecer la promoción, prevención, tratamiento y rehabilitación de la salud.

4. Promover su soberanía y seguridad alimentarias, así como el mejoramiento sustancial de su nivel de vida.

5. Impulsar programas especiales de vivienda, en consonancia con sus patrones de residencia y sus características culturales.

6. Elaboración de un “Estatuto de Autonomía Cultural para el Pueblo Rom de Colombia” que, como pueblo aespacial, garantice su autonomía y autogobierno.

7. Se debe propugnar por la creación de mecanismos jurídicos que garanticen plenamente la protección de sus conocimientos intelectuales y de su patrimonio cultural e intelectual.

III

No sólo el Estado colombiano ha sido responsable, ya sea por acción u omisión, del hecho cierto que hoy por hoy el pueblo Rom sea una de las víctimas privilegiadas del racismo, la discriminación racial, la xenofobia y otras formas conexas de intolerancia ya que, cabe decirlo de una vez y con el debido respeto, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) también ha tenido su parte de responsabilidad en esta cuestión.

1. Llama la atención que las instancias del sistema de Naciones Unidas que, de alguna manera, tienen que ver con los asuntos concernientes al pueblo Rom en todo el mundo, ocupan una de las más bajas escalas jerárquicas al interior del Consejo Económico y Social (ECOSOC).

2. La atención que las Naciones Unidas ha prestado al pueblo Rom se ha centrado exclusivamente hacia los países de Europa, en especial en los países de Europa del Este que han sufrido los rigores de la guerra, lo que no sólo es comprensible sino altamente loable dado que la situación de los Rom en Europa es extremadamente crítica y grave. Sin embargo, lo lamentable es que estas acciones se ha realizado invisibilizando y desconociendo la situación que tiene el pueblo Rom en las Américas, especialmente en la llamada América Latina donde, en algunos países, la situación se está volviendo insostenible para muchos Rom.

3. Las recomendaciones y declaraciones referidas al pueblo Rom, emanadas de los órganos de las Naciones Unidas, no han tenido en cuenta las especificidades y particularidades que presenta el pueblo Rom en las Américas, principalmente en América Latina. Si bien los Rom, más allá de algunas diferencias culturales y geográficas, conformamos un solo pueblo, tenemos en esta parte del mundo una problemática que cuenta con unas características propias que la diferencian de lo que sucede con la población Rom en Europa y otros continentes lo que, indiscutiblemente, amerita un tratamiento especial.

4. La posibilidad que los Rom del continente americano, especialmente de América Latina, participen activamente en las reuniones de los Grupos de Trabajo, por ejemplo, del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial y de la Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección a las Minorías... es muy remota por cuanto siempre se privilegian las organizaciones Rom de Europa y otros continentes.

5. Los Rom valoramos altamente los espacios que el sistema de Naciones Unidas le ha abierto a los pueblos indígenas para que puedan participar en sus diferentes órganos --Organización Internacional del Trabajo (OIT), Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Convenio Sobre la Diversidad Biológica (CDB), Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), Grupo de Trabajo Sobre Poblaciones Indígenas, Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas... etc--, sin embargo nos preocupa que no se guarde una simetría con respecto al pueblo Rom de manera que se garantice la participación de miembros de nuestro pueblo en estos grupos de trabajo, instancias, actividades, e instrumentos internacionales.

Última actualización el Martes, 06 de Octubre de 2009 23:14
 
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