Entrevista / Onic Desde el corazón de Colombia, la Sierra Nevada de Santa Marta, la concejala indígena Ati Quigua llamó a la Común Unidad por la vida e instó a trabajar para que el Estado, la sociedad y el mercado estén al servicio de la vida y no la vida al servicio de éstos.

Ati Quigua es una carismática líder del Pueblo Indígena Arhuaco; en su trasegar ha ganado -para el movimiento indígena- importantes espacios de participación política en la capital colombiana y otros a nivel nacional. Hoy, desde el Concejo capitalino, impulsa iniciativas políticas culturales y ambientales tendientes a proteger el agua y la naturaleza.

En el marco de la Minga de Resistencia Indígena – Social y Minga Global por la Defensa de la Madre Tierra, increpó las políticas públicas, que diseñadas desde las grandes ciudades no sólo no responden a los intereses y necesidades de las comunidades rurales “sino que las someten política, económica y culturalmente”.

Ati acompañó la gran marcha convocada por la Onic el pasado miércoles en Bogotá, en la cual se selló un pacto de común unidad por la vida; desde allí hizo un llamado a la conciencia de la humanidad para que tome en serio la protección a la Madre Tierra y nuestra Madre Naturaleza.

El Sistema de Información e Investigación Indígena de la Onic, Sico, habló con Ati, en la capital de Colombia, ciudad que ella propone como un Distrito Intercultural de las Américas.

Sico. ¿Por qué es tan importante la Minga?

Ati Quigua, AQ. Es muy importante para reivindicar los derechos de nuestra madre naturaleza. Hoy los derechos de la humanidad, los derechos de la gente -desde la visión de Europa- se posicionan cada vez más. No obstante, para nosotros como naciones y pueblos indígenas es muy importante reconocer que el agua tiene vida propia, que los ríos tienen memoria -que tarde o temprano vuelven a su cauce natural-. Debemos respetar los derechos del agua.

La tierra es un ser vivo y como tal tiene sus derechos, establecidos en nuestra tradición jurídica milenaria llamada Sé: Ley Natural. Esa es nuestra Ley de Origen que quisiéramos y debiéramos todos restaurar y restaurar la armonía y la convivencia de la humanidad con ese orden natural de agua, tierra, aire y sol.

Sico. ¿Qué razones están presentes en los indígenas y los sectores sociales movilizados en Bogotá?

AQ. Estamos presentes en la capital de Colombia porque no queremos que desde las grandes ciudades del mundo se tomen decisiones que no reconocen las leyes naturales ni los derechos de la naturaleza. Queremos que haya una nueva concepción de la vida ¡queremos a la humanidad!

Invitamos a todas las naciones, al mercado y a quienes lo promueven, al Estado y a todos los pueblos del mundo a unirnos en una Común Unidad por la vida. Sentimos también que es el momento para reflexionar sobre si realmente el Estado, la sociedad y el mercado tienen sentido en sí mismos o el sentido es estar en armonía con la vida.

Para los pueblos indígenas nuestro andar es reivindicar la vida en sí misma; todos somos hijos del sol, nativos del agua y la tierra, aliento del gran espíritu, somos gotas de un mismo río y somos de una misma familia en la tierra.

Por eso en esta Minga por la tierra debemos estar todos, porque el sol es la fuente de luz de todo el planeta y la naturaleza de donde vienen las semillas que alimentan la esencia nativa (aire, agua, sol, tierra)… todos compartimos el agua que es la memoria viva de la creación; todos somos tierra, agua, aire y eso trasciende cualquier ideología, cultura y cualquier religión.

Los indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta proponemos que esta unidad se teja alrededor de estos cuatro elementos; aire, tierra, agua y sol. Queremos fundar también en América una matria; por eso invitamos a que ese tejido sea más desde el corazón y no tanto desde la razón; hay un exceso de razón y queremos que se instaure la matria en América Latina desde el sentir de nuestros pueblos.

Sico. ¿Cuál es el mensaje para el Gobierno Nacional desde la Minga?

AQ. Queremos que Colombia no se quede al margen de los procesos sociales que se vienen dando en América latina. En Colombia queremos la democracia de la tierra, nunca antes se había concentrado tanto la tierra: 12.000 propietarios de 42 millones de colombianos tienen el 68% de la tierra productiva. Los indígenas decimos: “la tierra es nuestra madre, a ella pertenecemos y todos tenemos un lugar dentro de la madre”.

También que se democratice el agua; no queremos que el agua sea monopolizada por unos pocos, queremos la democracia del aire, el respeto al aire, por eso queremos instaurar el gobierno de Sé; que sea un gobierno natural del aire, el agua, la tierra y el sol y queremos que ésta no sea solamente una reivindicación de los pueblos indígenas, sino crear un consenso con la sociedad mestiza.

Pensamos que el gran continente americano y Colombia son de sociedades nativas y mestizas; estas sociedades deben reencontrarse en sus orígenes para pensar y repensar sus raíces; invitamos a descubrir esa esencia nativa que llevamos dentro.

Desde aquí, Colombia, queremos evitar que se instaure una dictadura; hay países en América Latina que están dando ejemplo de que es posible tener soberanía y autonomía, como el caso de Brasil que acaba de pagar su deuda pública y de demostrar que es posible construir una sociedad más equitativa disminuyendo la pobreza. Nosotros lastimosamente tenemos una clase política que se ha olvidado de la mayoría del país; la mitad de colombianos, 20 millones, son pobres. El 51% de lo que producimos está destinado a pagar la deuda externa de Colombia, el 4% del PIB.

Sico. ¿En quiénes se concentra la riqueza?

AQ. Los únicos que ganan de la economía nacional son los bancos que son privados. Sentimos que esa es la estrategia de la hormiga que podemos construir para un modelo de sociedad equitativa; cuando los pequeños nos juntemos y seamos capaces de construir ese orden en convivencia con Sé. Eso implica también que podamos delegarle la voz a los que nunca han hablado: a los campesinos, creer en los jóvenes, en los estudiantes, en los trabajadores, en los indígenas.

Esta es la primera vez que estamos en un diálogo intercultural para construir las alternativas que necesita Colombia. Pensamos, eso sí, que la integración continental y con el mundo debe ser una integración humana; que haya una ciudadanía planetaria.

Hoy deben alzarse las banderas del aire, la tierra, del agua y del sol en todo el planeta y que seamos ciudadanos en el mundo identificados con esta causa. Agradecemos inmensamente a los hermanos de América y Europa que nos han acompañado en esta lucha.

Durante los siete años de administración de Álvaro Uribe Vélez a la Plaza de Bolívar han confluido millones de colombianos a expresar su descontento por las políticas del “gobierno más popular” de la historia reciente según casi todas las encuestas. La minga ya es la tercera vez que de forma masiva y magistral hace presencia en la tradicional plaza; lo hizo en 2007, 2008 (40.000 personas) y ahora en 2009.

Sico. ¿Qué ha llevado a los pueblos del mundo a pedir protección por la tierra?

AQ. Primero, es importante y necesario restaurar el ordenamiento jurídico milenario de los indígenas, muy distinto al que tenemos en la actualidad. En nuestra tradición jurídica se le reconocen los derechos a la tierra como ser vivo, como madre, se le reconocen los derechos al agua, a los animales, a las plantas. Consideremos que no debe ser un asunto sólo de los pueblos indígenas; hoy, cuando la vida en el planeta está amenazada, es asunto de todos.

Restaurar ese pensamiento, esa cultura en estar armonía y acorde con los cuatro principios del origen de Sé: aire, agua, tierra y sol. Esta es una prioridad y, como indígenas, es el aporte que le podemos hacer a Bogotá, a Colombia y a América.

Hoy, contra la lógica de reivindicar los derechos de la naturaleza, vemos claramente cómo los megaproyectos privilegian las ganancias económicas sobre la vida. El mercado, el “progreso”, se hace a costa de sacrificar los ríos, de sacrificar los suelos con vocación agrícola, sin importar que mucha gente y especies mueran de sed, sin importar que el hambre sea un problema social en el mundo.

En ese sentido queremos reivindicar el agua, la tierra, la naturaleza para la vida. Que la humanidad, el Estado, el mercado y la política estén al servicio de la vida; que todos los seres vivientes estemos en armonía con ese orden natural, que en últimas es el orden de convivencia que nos permite existir y pensar más allá de las identidades particulares para construir una sociedad equitativa, justa, en paz y en armonía con la naturaleza.

Sico. Envía un saludo de aliento a quienes promueven esas iniciativas de resistencia pacífica en el mundo y a quienes hacen posible su difusión.

AQ. Un saludo de agua, tierra, aire y sol para que nuestra mente, nuestro cuerpo, nuestro espíritu y nuestro corazones estén unidos a esta causa, y que este mensaje vaya en las cuatro direcciones. Es importante que los Estados y naciones del mundo, ciudades y mercados, podamos encontrarnos en sintonía de y con la vida. Estamos tejiendo con los hermanos que luchan por un propósito común en el mundo.

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar